Elaboración del Jabón Casero
Todavía en muchos hogares de nuestra localidad se sigue
fabricando el "Jabón casero", la fórmula es sencilla:
- El aceite deshechado, por ejemplo el que cambiamos de la freidora, se cuela y lo iremos
guardando.
- En un recipiente, que no sea de estaño ni aluminio,
añadimos:
- Un puñado de sal.
- Un puñado de harina.
- Tres litros y medio de agua.
- Medio kilo de sosa cáustica.
- Cuando se ha terminado de deshacer todo lo añadido, se le incorporan poco a poco tres
litros de aceite, sin dejar de dar vueltas con un palo. Es importantísimo no cambiar el
sentido de giro del palo, pues de cambiarlo, se "cortaría" la mezcla, quedando inservible.
- A medida que pasa el tiempo, sin dejar de mover en el mismo sentido, se irá solidificando.
Sabremos que ya está listo, cuando saquemos el palo completamente limpio.
- Volcaremos el jabón en un recipiente y lo dejamos endurecer unos días.
Posteriormente, lo cortaremos en trozos más pequeños y lo dejaremos orearse.
Este jabón que hemos preparado tiene muchas utilidades:
- Es un potente detergente para la ropa y demás objetos de la casa.
- Frotándonos con él, aliviamos el dolor de las quemaduras.
- Aliviaremos las hemorroides lavándonos con el jabón y agua tibia. Aclarar con
abundante agua fría.
- Para el acne, lavarse con abundante agua y jabón casero.
- Es un potente desinfectante.
- Es un producto natural, respetuoso con el medio ambiente, ya que es biodegradable.
|