La Cocina y el Aceite de Oliva

El aceite de oliva es la grasa más noble para preparar los mejores platos. En crudo conserva todo el aroma y sabor de los zumos de fruta fresca.
Se ha convertido en algo fundamental en la cocina porque los consumidores lo valoran más e incluso los más avanzados empiezan a diferenciarlos y a apreciar su aroma y su gusto.

Sufre una menor alteración durante los procesos de fritura y no produce reacciones tóxicas. Al freír, forma una capa más fina y consistente alrededor del producto frito que impide que absorba más aceite y permite retener todos los jugos; el consumo de aceite de oliva virgen es menor que el de otros aceites Al calentar el aceite de oliva se comprueba fácilmente como "crece", como aumenta su volumen y, por lo tanto, se necesita menos cantidad para cocinar o freir. El aceite de oliva virgen, fríe y no cuece, como hacen otros.

A la hora de aliñar las ensaladas, se debe seguir este orden; primero la sal, después el vinagre o zumo de limón y por último el aceite. El aceite cubre con una fina capa los ingredientes de la ensalada, evitando que los demás aliños penetren en ellos.

El aceite de oliva no altera las características de los productos y realza el sabor de sus platos.


Diseñada por DisBase Internet, 2002