El Aceite de Oliva

La civilización mediterránea empezó a florecer al mismo tiempo que los olivos. Desde entonces siempre ha estado presente, vinculada al desarrollo, crecimiento, crisis y a la vitalidad de los pueblos del Mediterráneo. Nuestra cultura gira en torno a ese árbol paradigmático, productor de eso que los árabes llamaron AZ-ZAIT "Jugo de la oliva", fuente de vida e ingresos. Por tanto, nos esmeramos en ofrecer al consumidor un producto de inmejorable garantía y calidad.


El Aceite de Oliva Virgen es el líquido oleoso extraido de los frutos maduros del olivo, obtenido exclusivamente por procedimientos mecánicos o por otros medios físicos en condiciones, especialmente térmicas, que no producen la alteración del aceite, que no haya tenido más tratamiento que el lavado, la centrifugación y el filtrado. Es un producto cien por cien natural.



Conservación del Aceite de Oliva

Puesto que se trata de un producto "vivo", he aquí algunos consejos para que en su conservación siga manteniendo sus propiedades y sabor característico:

  • Alejarlo del calor excesivo, del aire y de la humedad.
  • Debe preservarse de la luz solar.
  • A bajas temperaturas, el aceite se congela.
  • Temperatura óptima de conservación 20ºC.
  • Si envasamos aceite fresco, recién terminada la campaña (finales de enero), puede ocurrir que con el paso del tiempo aparezcan algunos "posos" en el fondo del envase, debido a su decantación natural por el aumento de la temperatura ambiente.
  • Conservar en recipientes herméticamente cerrados.
  • Absorbe con mucha facilidad otros olores extraños.
  • Usar recipientes de vidrio, pet o acero inoxidable.
  • No debe rellenar ni mezclar aceites nuevos sobre restos de otros aceites sin limpiar antes el recipiente, ya que se enrancia todo el aceite.


Algunos datos sobre la historia del olivo y del aceite

El nombre científico del olivo es Olea europaea y su fruto la aceituna, nombre que procede del árabe azeituna.

Su origen se pierde en la noche de los tiempos, aunque se cree que el olivo procede de la antigua Mesopotamia, lugar desde donde luego se expandió al resto del mundo.

Los primeros escritos sobre el aceite, los constituyen las tablillas minoicas, de la corte del rey Minos, en Creta (2500 años a. de J.C.). Unos 5.000 años a. de J.C., se empleaba en Egipto para iluminar los templos, siendo éste el primer pueblo en extraer aceite por procedimientos mecánicos.

En el capítulo 8 del Libro del Génesis, se menciona el regreso de la paloma con la ramita de olivo después del Diluvio Universal, como símbolo de la reconciliación de Dios con los hombres, de ahí que se le considere símbolo de la paz.

La mitología griega atribuye a Minerva la aparición del olivo en Grecia, y que Hércules hizo plantar uno en el Olimpo. En Grecia su cultivo era protegido por severas leyes, que imponían el destierro y la confiscación de todos los bienes personales de aquel que osara arrancar más de dos olivos.

Se ha considerado el árbol de la fertilidad, por lo que las mujeres dormían sobre sus hojas y bajo su sombra cuando querían engendrar. Es además de símbolo de la paz, símbolo de la victoria y la vida.

Los antiguos romanos clasificaban el aceite en:

  • OLEUM EX ALBIS ULIVIS: procedente de la molienda de las aceitunas verdes.
  • OLEUM VIRIDE: procedente de aceituna recogidas en el estado más avanzado de maduración.
  • OLEUM MATURUM: procedente de aceitunas maduras.
  • OLEUM CADUCUM: procedente de aceitunas caídas al suelo.
  • OLEUM CIBARIUM: procedente de aceitunas podridas.
Estos romanos consideraban el Oleum (que así llamaban al aceite de oliva) un lujo y las castas altas lo empleaban para el cuidado de cabello y piel más que para alimentación. El aceite de peor graduación se destinaba al consumo del pueblo, originado un comercio clandestino para conseguir aceites de calidad. Los gladiadores romanos utilizaban arena y aceite de oliva para acondicionar la piel, haciéndola fuerte y elástica.

Hispania, durante la época romana, disponía de un gran número de olivos. Los impuesto a Roma eran pagados en aceite. La abundancia de producto por los impuestos provinientes de Hispania, provocó que Roma dejara de cultivar olivos y desde el siglo II, Roma se vio obligada a importar aceite de Hispania. Actualmente, Italia sigue importando aceite español.

El transporte de aceite de Hispania a Roma, se encomendaba a los "navi oleari".

El aceite fue muy apreciado por los musulmanes, hasta el punto de que el propio Corán lo alaba. En la época de los Reyes Católicos, el gazpacho constituía una parte básica de la dieta alimentaria. Con el Descubrimiento de las nuevas tierras, España llevó el olivo a América.


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